El centro de la ciudad es la sede de muchas de las atracciones más famosas de la ciudad, como la Piazza Navona o el Castel Sant'Angelo. Estos hoteles céntricos se encuentran entre las numerosas callejuelas peatonales. Como era de esperar, el centro es un hervidero de actividad, ideal si quieres sumergirte en la cultura romana, de día o de noche.